domingo, 13 de julio de 2014

La Delicada Belleza.

De las mas puras creaciones, suelen ser las que más se complementan.

Y pensar que en esa suavidad de algodon humano se podía absorber todo el dulce néctar de esa escencia tan potente. La reacción entre mis rodillas, mi piel erizándose. Es esa perfección que nos une. En ese momento tan eterno y real que hasta dudábamos si el tiempo era tan solo un placebo que calmaba nuestras necesidades por un rato para volver a recordarnos, más tarde, que debiamos existir. Y si, debimos volver... Pero no. Nunca volvimos.
Esa tarde no lo dije todo y ya. Ya veia delatarse el corazón con la peor y mas dolorosa de las verdades. En sus ojos reinaba un oscuro y decidido ego. Poderoso e ininterrumpido. Tan lastimoso como una daga encendida y ardiente. Era algo inexplicable. Que de tanta belleza; Tanta ternura y delicadeza, exista un lado b tan impactante como real. Si bien tengo asumido que, casi todos nosotros tenemos un lado bastante gris y latente que nos diferencia de nuestra rutinaria calma, pero jámas en mi vida conoci tal contrapolaridad. Y tan desesperadamente rápido. Casi como huyendo de algo que no se sabe bien que es. Y pensar, pensar. Carcomer el hueco en esas pequeñas vibrantes melodías que supieron quedar bajo los escombros de lo que alguna vez fue un hermoso jardín; Brillante de elementos naturales y añorable como una tarde primaveral en la playa.
 Es todo muy probable y si es que lo sabe. Es tan delicada que se reserva todos sus arcoiris emocionales para dentro suyo y se enmascara. Y lo hace con un arte de tan poca obviedad...que es casi intolerable. Porque uno sabe y en sus miradas también se reflejaba el mismo secreto pero sin embargo continuaba. Continuaba reservando. Para adentro lo que guarda y espero que no explote. Espero que esa paz regrese alguna vez a esa alma. Y que nunca pierda su delicada Belleza.

                                                     Jonni Sweet, Para ella...



Por Asuntos Internos

Cuando la vida da un giro inesperado.

Inercia del sentimiento.

 Hay un texto...En una serie que a mi particularmente me gusta mucho, que definiria exactamente todo lo que siento. Pero por motivos más que obvios, no puedo publicarlo. Hoy estoy con el alma enjaulada nuevamente.
Nose, es a veces cómico. Nadie me entiende exactamente y mucho menos yo. Es como si, quisiera pero, no quiere arrancar. Pero tengo ese sentimiento del cual algunos nunca han podido salir sin estar pensando eternamente en ello. Odio muchas veces, pero el hecho de estar en el lugar donde las fantasias se rompen y las ilusiones te destrozan, me hacen pensar en muchas cosas. Muchas cosas.
Podrán suponer que esta es una continuación, pero es más una pausa, es un reconsideramiento de muchas dudas que generé. Y todavía no entiendo porque. Todavia lloro en el sentimiento cuando recuerdo que estoy en el stand by de los momentos. Es como un antes y un despues. Es una caida, un renacimiento. El circulo vicioso de un esperar magico que, talvez y solo talvez, llegara.

Well, show me the way, to the next whiskey bar
Oh, don't ask why, oh, don't ask why
Show me the way, to the next whiskey bar
Oh, don't ask why, oh, don't ask why
For if we don't find, the next whiskey bar
I tell you we must die, i tell you we must die
I tell you, i tell you, i tell you we must die
                                  
                                   The Doors.

 En el dia de hoy y dandose las cosas como vienen dandose, preferiria continuar en el pseudo - traje de "mi" mismo y pensar aunque sea mas de una vez las cosas. Si, como ya era de saberse, empeze a desconfiar de mi propia suerte, llevandome a el casi mental flagelo de cuestionarme absolutamente cada decision y viendolo al camino como dentro de un cubo el cual puede rotar en cualquier momento. Afuera, el ritual. La escenica. El show de las comercializaciones del arbitraje mas clow de todos. El rostro absurdamente desesperado por el verde no me interesaba, ni mucho menos. Ahora mismo y en todos lados tengo una oportunidad. Y creo que en la suerte, en la suerte misma y en el giro inesperado, uno puede esperar lo mejor de lo peor mismo. Darse cuenta que no todo es como pensamos alguna vez y que de vez en cuando los sabores amargos nos recuerdan el porque...