De las mas puras creaciones, suelen ser las que más se complementan.
Y pensar que en esa suavidad de algodon humano se podía absorber todo el dulce néctar de esa escencia tan potente. La reacción entre mis rodillas, mi piel erizándose. Es esa perfección que nos une. En ese momento tan eterno y real que hasta dudábamos si el tiempo era tan solo un placebo que calmaba nuestras necesidades por un rato para volver a recordarnos, más tarde, que debiamos existir. Y si, debimos volver... Pero no. Nunca volvimos.Esa tarde no lo dije todo y ya. Ya veia delatarse el corazón con la peor y mas dolorosa de las verdades. En sus ojos reinaba un oscuro y decidido ego. Poderoso e ininterrumpido. Tan lastimoso como una daga encendida y ardiente. Era algo inexplicable. Que de tanta belleza; Tanta ternura y delicadeza, exista un lado b tan impactante como real. Si bien tengo asumido que, casi todos nosotros tenemos un lado bastante gris y latente que nos diferencia de nuestra rutinaria calma, pero jámas en mi vida conoci tal contrapolaridad. Y tan desesperadamente rápido. Casi como huyendo de algo que no se sabe bien que es. Y pensar, pensar. Carcomer el hueco en esas pequeñas vibrantes melodías que supieron quedar bajo los escombros de lo que alguna vez fue un hermoso jardín; Brillante de elementos naturales y añorable como una tarde primaveral en la playa.
Es todo muy probable y si es que lo sabe. Es tan delicada que se reserva todos sus arcoiris emocionales para dentro suyo y se enmascara. Y lo hace con un arte de tan poca obviedad...que es casi intolerable. Porque uno sabe y en sus miradas también se reflejaba el mismo secreto pero sin embargo continuaba. Continuaba reservando. Para adentro lo que guarda y espero que no explote. Espero que esa paz regrese alguna vez a esa alma. Y que nunca pierda su delicada Belleza.
Jonni Sweet, Para ella...